El cliente regresó al taller y bajó con un hierro en la mano derechito para pegar al trabajador, por suerte la cosa no pasó a mayores y el excomisario se retiró del lugar gritando un montón de cosas porque pensó que le querían estafar.
Más tranquilo Damián el mecánico contó lo que ocurrió. Dijo que entregó el vehículo, pero minutos después el señor le llamó y le dijo que el señalero no funcionaba. "Le dije que lo trajera porque me dijo que iba a pasar por acá para ir a un pueblo cercano".
Al final el señalero funcionaba pero otras cosas no, a lo que el mecánico he'i que en ese momento ya no iba a poder arreglarlo porque tenía mucho trabajo y que regrese en 15 días. El cliente no pensaba esperar, apareció en el taller con arma en mano. "Cuando llegó me dijo desde lejos '¿y flaco, me hiciste el carro?'. Le dije que no y cuando me doy vuelta lo veo venir con una barreta. Yo creo que estaba todo pensado: engancha el carro, pone marcha atrás, él lo pensó a eso que hizo, se bajó con un revolver en la cintura que no vi", relató Damián.

