
Suzette es la hermana de Selena quien siempre la acompañaba en los conciertos, y recordó que la cantante siempre manchaba con labial el micrófono que utilizaba en sus conciertos. Eso porque pegaba sus labios al cantar, y como siempre usaba labial rojo, quedaba todo manchado.
Su hermana contó que cuando terminaba el show, se encargaba constantemente de limpiar el micrófono con un cepillito de dientes, pero el día en que Selena fue asesinada, se olvidó de limpiar, y así quedó la huella de la cantante en el micrófono.
Actualmente el micrófono se encuentra exhibido en el museo dedicado a Selena Quintanilla, en Corpus Christi, y fue su familia quien decidió dejarlo intacto, manchado como la cantante lo dejó en su último concierto. Se cumplirán 28 años de eso, y el micrófono con el labial sigue intacto.


