Don "Nene", vecino del lugar, contó a Crónica que eran cerca de las tres de la tarde cuando en unos minutos se formó un inmenso raudal en un camino vecinal y que esto se debe a que en las cercanía se encuentra una cantera, que con cada lluvia se desborda y las calles parecen un caudaloso río.
Un joven conductor de una plataforma de viaje justito se encontraba en el lugar para alzar un pasajero y fue arrastrado con su auto por el raudal. Por fortuna, la rápida acción de los vecinos permitió rescatarlo y evitar una tragedia.
"El vehículo quedó destruido porque perdió su tren delantero, el amortiguador, rótula, muñequín y la dirección hidráulica, todo perdió ya que no había de dónde estirar, pero gracias a dios el conductor salió vivo. Se asustó mucho el muchacho, blanco estaba cuando lo rescatamos", contó.
El señor pidió a la autoridades que busquen una solución al problema que les acarrea la cantera.

