A casi una semana de la desaparición, unos pescadores atraparon un tiburón. Uno de ellos abrió al animal y encontró un brazo. "Tuve tanta mala suerte que lo encontré yo. Fui a pescar y se me da por abrir la panza del tiburón y encontré un antebrazo con un tatuaje", dijo uno de los pescadores quienes rápidamente fueron hasta la costa para dar aviso a la policía.
Los pescadores declararon ante la prefectura, y las investigaciones continúan ya que no saben realmente qué fue lo que ocurrió con el hombre.

