De acuerdo a los datos brindados, el hecho ocurrió en una celda del Pabellón “B” Baja, donde el preso, quien había ingresado en diciembre pasado por un caso de violencia doméstica, descalzo sobre un piso húmedo realizaba la tarea de limpieza. Cuando se acercó al ventilador para desenchufarlo de la pared recibió la descarga eléctrica que, como suele ocurrir en la mayoría de estos casos, lo dejó “pegado”.
Cuando por fin la electricidad lo “soltó”, rapidito se lo llevaron hasta la sanidad del penal y posteriormente a un centro médico de Emboscada, dónde se confirmó su deceso.
La celda dónde ocurrió el hecho fue lacrada para el levantamiento de evidencias.
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