"Hace dos semanas, previo al partido ante Camioneros me tocó pasar por un momento duro familiar, en el cual lamentablemente me quise sacar la vida, me quise suicidar. La emoción por eso (tras su gol), no tiene explicación todo esto.
Yo vengo acá y me olvido de todo lo que me pasa. Para mí esto es lo mejor, los chicos vienen y te piden fotos, el cariño del club y la gente es enorme", declaró emocionado Lucas Agustín Ibáñez, pelotero del Almafuerte.
El fútbol a veces puede ser la mejor terapia o la mejor medicina... Pues en más de una ocasión ya lo asignaron simplemente como "el mejor deporte del mundo".
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