El peque sufre desde su nacimiento de una enfermedad que se llama epidermólisis ampollosa. La heredó y tiene su porqué en una cuestión genética. Se sabe que la causa la deficiencia de colágeno, que no tiene cura y provoca en quien la padece ampollas en la piel que luego se transforman en desprendimientos, como si fueran heridas. A eso se sumó un severo cuadro de neumonía que obligó, incluso, a practicarle una traqueotomía.
El resultado fue devastador: entró en coma. Estuvo intubado por 14 días en un hospital de Río de Janeiro, tratando de mantener el hilo de vida que corría por su ser, pero de la noche a la mañana, luego de 16 jornadas de incertidumbre y dolor, ¡despertó! A los gritos, en medio de un enorme llanto, llamó a su mamá, Tayane, quien aparece en un video filmado por papá, Estevão, corriendo por los pasillos del hospital para ir al encuentro de “Guille”, con quien se funde en un abrazo que acaricia el alma y conmueve el corazón.
Es más, la historia de este pequeño se dio a conocer, más allá de las redes, a través de O Globo a nivel nacional en rapailandia, al punto que hasta jugadores de fútbol, como Gabriel Pec, de Vasco, fue a visitarlo.
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