Con casi 20 años, reunió coraje y tiempo para hacer realidad su sueño. Le habían dicho que la operación se la costearían por lo que el dinero no era un problema. Solo era cuestión de acostarse en una camilla y dejar que los profesionales hagan lo suyo. Pero, las cosas no salieron como esperaba,
Como consecuencia de esa intervención sufrió durante mucho tiempo ceguera y otros problemas de salud tales como pérdida de cabello, fatiga, eczema e inflamación. No dudó en ir al médico, pero tras varias consultas, los médicos sugirieron que podría tener una enfermedad autoinmune o estar bajo demasiado estrés.
Con el correr del tiempo tomó la decisión de sacarse los implantes, porque llegó a la conclusión que desde que se los puso fue que empezaron todos los problemas. Pocas semanas después de esa nueva operación, las afecciones comenzaron a irse una a una por lo que especuló que tenía la enfermedad de los implantes mamarios (BII), según le indicó al medio británico The Sun.
“Me encontré con otras personas hablando de BII y vi que tenían erupciones alrededor de los ojos al igual que las mías, fue como un momento de bombilla”, explicó. “Me siento segura en mi cuerpo ahora, me siento emocionalmente estable, las erupciones alrededor de mis ojos han desaparecido y el eczema se está desvaneciendo ahora”, cerró.
TE PUEDE INTERESAR:
https://www.cronica.com.py/2023/07/27/video-haihue-profe-le-perreo-a-alumno-en-plena-farra-de-graduacion/

