El domingo tras los festejos del día del amigo, el suboficial ayudante Ricardo Tandi solo pensaba en las pocas horas que le faltaban para terminar su guardia. Era una noche cálida en que todos estaban festejando con sus amistades, mientras a él le tocaba controlar de rutina los vehículos que transitaban la madruga del lunes por ruta PY08 en Cnel. Bogado.
El suboficial de tan solo 26 años estaba acompañado del suboficial Mayor, Juan Alfonso, que estaba sentado en la patrullera de la comisaría 105. Fue entonces que el silencio de las 4 de la madrugada se vio interrumpido por un vehículo que avanzaba a gran velocidad, dirigiéndose hacia el control policial.
Al acercarse a la patrullera, el conductor perdió el control de su Toyota corolla blanco y terminó llevando por delante al joven policía, arrollándolo contra la patrullera y acabando con su vida en ese mismo momento. Como consecuencia del impacto, el suboficial mayor que estaba sentado adentro, sufrió otras graves lesiones pero logró sobrevivir.
En el Toyota iban dos personas oriundas de Cnel Bogado, el conductor, Marcos Venialdo de 20 años, arrojó positivo al alcotest con un 0,064 mg%L. Lo acompañaba Derlis Velázquez, de 40 años. El fiscal Meiji Udawaga decretó la detención e imputación de ambos bajo el cargo de “Homicidio Culposo”.

Sin embargo, lo más doloroso para el cuerpo policial y los parientes del joven padre de familia, fue que el mismo día en que se enterraba al suboficial Ricardo, la Jueza Abg. Claudia Scappini liberaba a ambos causantes del accidete y les otorgaba medidas alternativas a la prisión. Todo esto ocurría el martes 1 de agosto, mientras asistían al entierro el personal policial de las direcciones de policías de Caazapá, de Itapúa, del Colegio de aspirantes a policías de Villarrica, la banda de músicos de la Agrupación Especializada y toda su familia, entre ellos su señora, sus hijos mellizos de 3 años y su hijastra de 9 años.
Al conductor ebrio, Marcos Venialdo, le impuso las siguientes medidas: prohibirle el consumo de alcohol y otras sustancias en la vía pública, no salir del país mientras se tramita esta causa, la prohibición de mudarse, comparecer cada mes al juzgado, no cambiar el número de celular y pagar Gs 20 millones como fianza personal.
El fiscal Ugadawa decidió plantear una apelación e insistir con su pedido de prisión. En Paraguay, la pena por exposición al peligro terrestre va desde los 4 a los 8 años de cárcel, según la Ley n° 6771 que modifica la ley anterior n° 1160/1997 sobre homicidio culposo del “Código Penal”.

