Pero horas después se presentó un señor de nombre Abel Antonio quien dijo tener el número ganador, porque compró de don Miguel. Al toque se armó un sarambí, porque don Miguel he'i que se le extravió nomás su boleta.
La parroquia San Buenaventura, donde se hizo el sorteo, tuvo que lanzar un comunicado y todo debido al guyryry que se armó. Pero a un mes de dicho sorteo al parecer se llegó a un final feliz porque se pusieron de acuerdo ambos ganadores.
El segundo ganador, o sea don Abel Antonio le pagó 19 palos a don Miguel y así poder quedarse con el premio y terminar de una vez la novela.
TE PUEDE INTERESAR:
https://www.cronica.com.py/2023/07/17/en-la-parroquia-de-yaguaron-sortearon-un-auto-y-se-presentaron-dos-ganadores/

