La policía se encargó de detener a la exempleada doméstica de Maritegui, identificada como Lidia Isidra, de 41 años, oriunda de Paraguay.
Según el informe policial, el jurado hizo un viaje a Estados Unidos del 13 al 17 de abril. Fue recién algunos días después de su retorno que notó el faltante de 500 mil dólares en su caja fuerte. El cocinero no hizo la denuncia de inmediato, sino que intentó indagar entre sus empleados sin éxito. La caja fuerte no estaba forzada, por lo que el ladrón usó la llave.
“Tiene varias personas que lo asisten pero lo curioso es que si él no está en la casa los empleados tampoco, por lo tanto, quien robó ingresó a la vivienda sin el permiso de Martitegui”, explicaron policías intervinientes.
A pesar de la gran cantidad de personas que trabajan en su casa, el famoso cocinero comenzó a sospechar de la empleada que cuidaba a sus hijos. Es que la mujer, de un día para el otro, dejó de trabajar y nunca pasó a buscar un monto de dinero -mucho menor al robado- que Martitegui le debía.
A raíz de esto, el jurado de Masterchef realizó la denuncia que recayó y la fiscalía de ashá comenzó la investigación. Un detalle llamativo para la Justicia fue que ninguno de sus empleados sabía dónde estaba la llave de la caja fuerte, que la víctima escondía entre sus ropas en su vestidor.
La primero que hizo la Fiscalía fue identificar a la mujer. Lidia, por esos meses, comenzó a construirse una casa en General Rodríguez. Además, dos días después de que Martitegui regresara de Estados Unidos, el marido de Figueredo realizó un viaje exprés a nuestro terruño. El tercer dato que no cerraba al fiscal fue un viaje a Uruguay que realizó la mujer, no en micro o en avión de línea, sino en avión privado.
Con estos datos recolectados, más una serie de entrecruzamiento de llamadas que por el momento tiene resultados parciales, la fiscalía curepa solicitó el allanamiento y la detención de Figueredo. El juez de garantías del caso convalidó ambas situaciones y la mujer fue detenida en las últimas horas.
SU DECLARACIÓN
“En un primer momento se negó a declarar, pero luego, en la tarde de ayer, pidió una ampliación y explicó algunas cosas. Por ejemplo, que el viaje en avión privado lo hizo junto a una familia con la que trabajaba. Eso pudimos corroborarlo como cierto. Además, explicó que dejó de trabajar y no volvió a buscar lo que se le adeudaba porque ya había comenzado a trabajar en otro lugar y no tenía tiempo”, explica una fuente judicial.
Para lo que Lidia no tiene explicación aún es para la construcción de su casa en Rodríguez, por encima de sus posibilidades económicas y para el viaje de su marido a Paraguay.
Luego de la declaración, la mujer quedó en libertad. La calificación en su contra es la de hurto agravado, un delito excarcelable. Sin embargo, sigue investigada. En las próximas horas, la justicia recibirá el informe completo del entrecruzamiento de llamadas. Ese será un dato vital para conocer la actividad del celular de la imputada en los días en los que se cree que fue el robo.

