Ambos reconocieron estar condenados por la participación directa que tuvieron en el crimen contra el fiscal paraguayo y tanto el interrogatorio realizado por el abogado defensor de Margareth, Luis Henríquez, como el contrainterrogatorio realizado por el fiscal que investiga la causa, Mario Burgos, se basaron en los días que estuvieron en Cartagena, el viaje que hizo Andrés a Cali el día 9 de mayo y las reuniones que en esos tres días mantuvieron con Correa, el “sicario estrella” del juicio, a quien incluso Ramón lo trató de "drogadicto" y dijo que su palabra no valía en el momento en el que se quiso identificar que el mismo subió a una camioneta.
Esta no es la primera vez que Pérez Hoyos habla de la adicción de Correa y que, además, pone en duda el peso de su palabra. Esto sucedió cuando el fiscal quiso que Ramón reconozca que era Correa el que estaba por subir a una camioneta mostrando una imagen por demás borrosa. "Él (por Correa) ya definió que es él quien está ahí", a lo que Ramón contestó "¡ah! ese puede decir hasta misa. Un drogadicto puede decir hasta misa", como diciendo que por sus problemas de adicción podría mentir tantas veces haga falta.
MARGARETH
Dentro de las declaraciones se hizo énfasis en si Margareth participó o no en las reuniones que se hicieron con Correa y nada más, atendiendo a que el juzgamiento es contra ella. Otro tema no se tocó, como ser, por ejemplo, detalles de cómo se dieron los hechos, montos pagados, las órdenes que se siguieron, quienes las impartieron o qué hicieron una vez cometido el atentado, atendiendo a que todo eso ya fue objeto de otro juicio en el que, justamente, los hermanos Pérez Hoyos ya fueron condenados.
La intención del fiscal, en todo momento, fue hacer entender que la mujer conocía plenamente lo que se estaba tramando y que, por ende, fue parte activa, mientras que la defensa intentó demostrar que ella estaba ahí solo por una cuestión de reconciliación amorosa con Andrés, con quien tiene un hijo y que además ayudó a criar a otros dos hijos que tiene Margareth, sin que esta sepa de qué se trataban las reuniones.
EN GRUPOS, SIN CONOCERSE
A más de ellos dos, también se presentó Eiverson Zabaleta, quien recordó lo que ya se declaró en juicios anteriores, donde manifestó que él fue quien se encargó de llevar desde Cartagena hasta un punto cercano al hotel Barú, donde se alquiló la moto acuática con la que se cometió el crimen y luego hacer retornar a Wendret Carrillo (tirador) y Gabriel Salinas a Cartagena.
Dijo que solo conoció a Francisco Luis Correa Galeano de lo que era la organización, atendiendo a que actuaban en equipos.
Finalmente, a pedido de la defensa, se fijó una nueva fecha para que se presenten los alegatos de partes de la Fiscalía como así también de la contraparte, dando por cerrada la parte probatoria. Esta nueva fecha se estableció para el 15 de noviembre a las 10:00 de la mañana.

