El jefe, de 44 años, comentó que el trabajador, de 38, era una persona que solía padecer ataques de epilepsia y, para más desgracia, la casa en la que residía se vio afectada por las permanentes crecidas que se están dando en todo el país luego de las tremendas lluvias que cayeron en la semana.
Fue por eso que se empezó una búsqueda del mismo que, realmente, no duró mucho: como todas las sospechas estaban puestas en su casa, fue el primer lugar al que fueron a revisar. Ni bien lograron ingresar se percataron que el cuerpo yacía sin vida.
Si bien es cierto se está a la espera de lo que dictamine la autopsia, se especula con que al sufrir un ataque de epilepsia, lo que le deja la musculatura por demás rígida y sin posibilidad de dominio, acabó falleciendo en medio de la inundación que sufrió en su hogar.

