Muchos llegan buscando tal o cual raza, algunos quieren pequeños otros grandes, machos o hembras. Pero no es la persona quien elige qué mascotita llevar, sino que se sienta a esperar que un peludito de cuatro patas lo elija como su humano.
En este refugio, es el perro quien adopta a su humano
En Edimburgo, una ciudad del condado de Hidalgo ubicada al sur del estado de Texas (Estados Unidos) existe un refugio de perritos muy singular. Se llama Laurie P. Andrews Adoption Center donde todos los días recibe montón de personas en busca de una mascota con quien pasar los días.

