La policía de Tailandia comenzó a comunicarse con las autoridades estadounidenses, porque el contenedor llegaba de ese país. El teniente coronel Dechanut Thayasirichuti de la policía de Sriracha, donde está la planta recicladora, dijo que lo más probable es que la persona haya sido víctima de un asesinato antes que se trata de algún accidente.
“Pensé que los huesos eran postes blancos, pero luego vi las rodillas y las zapatillas. Me sorprendió cuando me di cuenta de que eran de un humano” dijo la persona que encontró esa carga donde venían los restos. Para hacer las cosas aún más inquietantes, la extremidad en descomposición todavía llevaba un calcetín negro y parecía haber sido cortada a la altura de la rodilla. La otra tenía puesto un “champión”.
“El cuerpo ya se había descompuesto, por lo que creemos que estuvo en el contenedor durante mucho tiempo antes de llegar a Tailandia. Sospechamos que la persona era extranjera y los restos viajaron hasta aquí. La compañía naviera se coordinará con la policía extranjera”, dijeron autoridades locales.


