Según las informaciones, al lugar se podía acceder a través del pago de un canon especial que era recibido por el propio director del Penal, además de otras personas de su entorno directo. Esto daba acceso a una de las 30 habitaciones, cuyo equipamiento quedaba a diposición completa del “inquilino”.
Los fiscales Marcial Machado, Fátima Girala y Miguel Quintana peritaron todos los mobiliarios y tomaron las fotografías correspondientes.
Este caso se pudo conocer debido a la intervención policial que tenía como misión recuperar por completo el penal de Tacumbú.

