
Quienes estuvieron presentes no dudaron en asegurar que se trató de un hermoso gesto de fe y de amor, que se transformó en una gran fiesta donde varias parejas pudieron “blanquear” su relación con el “barbudo” tal como mandan los sacramentos.

Uno de los puntos más importantes fue poder observar a tantas personas de diferentes edades comprometidas con su “peor es nada” en esta hermosa decisión de formalizar en el respeto y el amor la relación con sus parejas. Como era de esperarse, una multitud estuvo presente en este emotivo acto.


