Eras dos parejas que se llevaban bien y tenían salidas como vacaciones o cenas, Pero la mujer he'i que notó que su marido se ponía nervioso si ella le acariciaba o hablaba de cosas íntimas frente a la pareja de amigos. Ahí nomás ella comenzó a sospechar que algo raro pasaba. Quizá su marido tenía algo con su mejor amiga.
Una vez fueron de paseo al río, y cuando ambas mujeres quedaron en la casa, ambos hombres salieron al muelle a pescar toda la madrugada.
La mujer despertó y como hacía mucho frío, preparó unos mates para llevar a los muchachos. Pero al llegar al muelle no había nadie.
Dijo que no podía llamarlos porque no llevaron celulares, por lo que se preocupó y decidió ir al estacionamiento del predio para ver si estaba la camioneta en la cual habían ido. “¿Y qué descubrí? Que estaba la camioneta con ellos dos adentro, uno arriba del otro”, dijo con indignación. “No puedo describir lo que estaban haciendo, yo entré en un ataque de llanto y crisis”, contó.
La mujer corrió de nuevo a la casa para contarle a su amiga, pero al ver su cara se dio cuenta que la amiga ya sabía de esa relación.
Finalmente, luego de una noche de nervios y angustia, la pareja se separó y ahora, seis años después, no volvieron a entrar en contacto, ni siquiera por la hija que tienen en común. “Fue como que se lo tragó la tierra, pero yo gané libertad”, concluyó.

