Se trata de Maria do Socorro Azevedo. Sus afirmaciones adquirieron credibilidad tras confirmar el entonces abogado de la familia del difunto jugador, Luz Kignel, que, efectivamente, Pelé había incluido en su testamento la posibilidad de que tuviese una hija no reconocida.
La polémica tenía una fácil solución y a ella se encaminaron ambas partes: una prueba de ADN. También lo hicieron algunos de sus hijos reconocidos, como Edinho Nascimiento y Flavia Christina. Lo que sucedió fue que ellos dieron positivo y Maria do Socorro no.
Este casi desenlace tuvo lugar hace un mes. Pero todavía quedaba lucha. Según ha confirmado ella misma en el programa “Domingo Espetacular”, de la cadena Record, y tal y como se han hecho eco numerosos rotativos brasileños, Maria ha pedido formalmente que se exhume el cuerpo de Pelé a través de una solicitud emitida al Tribunal de Sao Paulo.
LABORATORIO DIFERENTE
Dentro de la defensa que hace el abogado de la solicitante, Marcos Fernando dos Santos Sousa, son dos los pilares fundamentales. El primero, que las pruebas en cuestión se llevaron a cabo en un laboratorio diferente al que acudieron los hijos reconocidos del futbolista. Y el segundo, que, aunque los resultados concluyeran una coincidencia negativa, dentro de los mismos podían rastrearse “altas posibilidades” de un vínculo sanguíneo.
La mujer de 60 años se muestra implacable en su solicitud, pero asegura que no es plato de buen gusto desenterrar a su supuesto padre para dar cuenta de algo que ella considera real. “No tenía otra opción para resolver la situación”, ha confesado en el citado formato.
Por otro lado, el abogado de Márcia Aoki, viuda de Pelé, Me Kignel, considera que esta decisión es absolutamente irrazonable y, además, cree muy improbable que se acepte dicha demanda.
Según Maria, su madre y Pelé se conocieron en Maranhao y tuvieron una aventura. Ella quedó embarazada y nunca se lo contó al futbolista. Lo cierto es que Pelé, que reconoció la posible existencia de ella, sí que aceptó que se produjera esta prueba de ADN en su cuerpo; pero, cuando iba a hacérsela, murió aquel 29 de diciembre de 2022 en el que una arteria del corazón futbolístico cerró los ojos para siempre.

