“Un vecino mío, con mucho sobrepeso, murió mirando el partido. Al otro día saqué el turno para operarme”, cuenta en entrevista con TN. Ella también estaba muy por encima de lo recomendado. De hecho, pesaba más de 160 kilos. Por eso, antes de ver irse a la vida, optó por “recalcularla”, donde se juntaron un montón de condimentos como la familia, porque es casada con tres hijos, y un “empujón” de vanidad, a más de la salud.
“El 9 de enero de 2020 llegó el día de la operación. Allí me colocaron una manga gástrica. Sin embargo al sexto día levanté fiebre por una infección urinaria y tuvieron que internarme nuevamente. Por una mala praxis se me hizo una fístula, que primero me tuvo en reposo y luego obligó a que me internaran”, comentó Lucila.
Ella se sometió a una de esas operaciones que se hacen a personas con mucho sobrepeso para reducir el tamaño del estómago. El resto, gimnasio y empeño. “A quienes estén pasando por un proceso similar al mío puedo decirles que con dedicación van a lograr lo que deseen. Solo hay que tener constancia y estar enfocado. También entender que el consumo compulsivo de alimentos es como cualquier otro consumo compulsivo”, reflexionó.
Por último, aseguró que con este enorme cambio, que le llevó más o menos un año y la ayudo a bajar 100 kilos, “volví a enamorarme de mí. Y quería mostrarle a mis hijos que me re amo. Es por eso que me empecé a llenar de fotos las redes para la comparativa, así que cada vez que estoy mal voy al video de TikTok y me acuerdo de dónde vengo. Y si eso ayuda a alguien, mejor”.
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