Por ejemplo, aclaró que no es que se dará de comer a todos la misma cosa. Por ejemplo, he’i que “hay zonas de pobreza donde el modelo de alimentación tiene que ser uno, muy diferente al de un modelo en donde los chicos tienen otras características”. Es decir, el menú tiene que estar orientado a cubrir necesidades.
¿Cómo se sabrá donde servir esto y donde servir aquello? “Para eso está el Consejo (de Alimentación Escolar; CoNaEs), para crear las condiciones de cada localidad”, dijo Ramírez.
Gracias a esta política, también se podrá beneficiar a la familia campesina. “Se cocinará en la escuela y se dará prioridad a la compra de alimentos de la zona, a fin de favorecer a la agricultura familiar campesina. Eso implica un 30 a 40 % de todo el servicio”, precisó.
Por último, desmintió una vez más que la aprobación de la ley Hambre cero haga que se toque la ley Arancel Cero, como algunos alegaron.

