El hecho se dio en la ciudad de San Lorenzo durante un procedimiento que se estaba realizando en una casa aparentemente abandonada en la zona de Reducto. Hasta allí llegó el uniformado, de 29 años, junto con su compañero de trabajo. En un momento dado cedió la tapa que tenía el feroz agujero, y cayó hasta el fondo.
Solo para tener una idea de la altura, podría compararse con lo que sería caer desde un tercer piso de un edificio, teniendo en cuenta que lo que queda a la altura de la calle es la planta baja. Si bien es cierto que sufrió serias lesiones y fracturas en algunas partes del cuerpo, el uniforme con el que cuentan, que tiene refuerzos especiales, fue clave para que la historia no termine en tragedia.
Rápidamente Bomberos Voluntarios de San Lorenzo llegaron al lugar para el rescate del Lince y su posterior traslado al hospital Rigoberto Caballero.

