El coronel Darío Fretes, director del Hospital Militar Central, mencionó que Diego Torres, el chico de 18 años que falleció, se realizó todos los chequeos médicos antes de su ingreso a la Academil. Además del típico electrocardiograma, se le hicieron otros estudios como ecocardiografía y ergometría de esfuerzo. En ninguno saltó nada raro. Aseguró que el mismo llevaba una vida de atleta.
El coronel afirmó que el cadete fallecido nunca presentó ningún problema cardíaco durante su carrera como militar, incluso, dijo que no se registró ninguna anomalía en los resultados de estudios clínicos que presentó al ingresar al Liceo Militar y a la Academil, documentos que se encuentran a disposición del Ministerio Público.
En los estudios que se hicieron posteriormente, una macroscopía detectó la insuficiencia o dilatación de una de las válvulas cardíacas. No obstante, indicó que esperarán el resultado final de la anatomía patológica en la que se verá si sobre las válvulas estaban asentadas las bacterias.

