Se trata de Aedan Scipio, un volante mixto que se ganó todas las miradas en el duelo que Anguila perdió 4-0 contra Surinam por la segunda fase de las Eliminatorias de Concacaf para el Mundial de Estados Unidos 2026.
Scipio, quien tranca en el Roaring Lions FC de la Liga de Fútbol de Anguila, es conocido por tener las rastas más largas del fútbol a nivel mundial. Para tener una idea de lo mucho que tiene que hacer para sujetar ese “bulto peludo”, entra a la cancha con un montón de gomitas que le atajan las rastas desde la cabeza hasta las pantorrillas y, además, se pone un elástico a la altura de la cintura para que no se le bambolee en las corridas, atendiendo a que tiene un peso considerable y lo hace perder el equilibrio.
Es tanto lo que le fuerza el pelo que hasta se mandó un penal que, para su suerte, el árbitro no cobró. Anguila, con las rastas de Scipio desde el vamos, saldrán de nuevo a la cancha mañana para cruzar paleta con Puerto Rico en el Estadio Juan Ramón Loubriel de este país.


