Al ver que con el preparado que le habían dado en primera instancia no mejoraba su cuadro, los padres llevaron a la beba a Vallemí, donde fue atendida inicialmente. Sin embargo, su condición empeoró rápidamente, lo que llevó a su traslado al hospital regional de Concepción.
Debido a la gravedad de su estado, las autoridades médicas optaron por su traslado urgente al hospital de Acosta Ñu vía aérea, una institución de mayor complejidad.
A pesar de los esfuerzos del equipo médico, la niña no pudo resistir las complicaciones derivadas de la intoxicación, lo que lamentablemente resultó en su fallecimiento.

