En Ñemby, la casa del maestro Diego, como todos lo conocen, fue allanada esta mañana por una comitiva fiscal-policial, en el marco de una investigación por estafa y lavado de dinero a través del supuesto vaciamiento de cuentas bancarias. Parra, quien se dedica a resolver problemas amorosos y leer las cartas a los dolidos de corazón umía, estaría involucrado -junto con su pareja- en la sustracción bancaria de unos G. 1.800 millones, realizada entre los años 2020 y 2024.

El esquema estaría liderado por la exfuncionaria de una entidad financiera, identificada como Milca López González (detenida), quien era Ejecutiva de Cuentas y supuestamente accedía a los datos de los clientes que figuraban en su cartera.
Según los intervinientes, la trabajadora activaba tarjetas a nombres de sus víctimas y comenzaba a mover dinero, aumentando la línea de crédito. Supuestamente, para sacar el dinero de los clientes, la mujer utilizaba el aparato POS del maestro Parra, haciendo figurar que la sustracción era por pago de servicios.
De acuerdo a los datos recabados por las autoridades, con el fin de no levantar sospechas en su trabajo, la mujer hacía figurar en el sistema informático que los clientes de la financiera hacían sus pagos correspondientes a la financiera, pero estos eran meramente ficticios al no ingresar realmente el dinero físico al sistema financiero. Todo esto ocurría sin que los titulares de las cuentas estén enterados.
En total, la funcionaria habría logrado desviar G. 1.800 millones de la financiera, y gran parte de esa suma fueron a parar supuestamente al tarotista y parasicólogo. Parra recibió estas transferencias, a través de un POS que estaba a su nombre, y no pudo demostrar ante la Fiscalía y Policía que efectivamente las operaciones consistieron en pagos por “sus servicios”.
“No encontramos facturas de sus servicios de tarotista, por eso se presume de otra hipótesis. Tenemos comprobado de que él recibió 1.200 millones y se realizaron 53 operaciones mediante el POS que estaba a su nombre y su esposa”, he'i la fiscal Ruth Benítez en charla con los medios.
Por su parte, el comisario Diosnel Alarcón, del Departamento de Cibercrimen de la Policía Nacional, avei dio datos sobre el procedimiento realizado. "Este es un procedimiento de hace meses que nace con la denuncia de una entidad financiera, la sospechosa principal es una mujer que trabajaba en esa financiera, expresó.
"Esta persona, una vez que accedía de forma indebida a los datos para efectivizar el dinero o extraer es lo que dispone del pos o punto de venta de Diego Parra y su pareja", sostuvo.
Este punto de venta fue aprovechado para efectivizar sistemáticamente el dinero con los datos sustraídos, por eso es que Diego es un sospechoso de colaborar con esta actividad ilegal de la sospechosa principal", añadió. "La denuncia inicial habla de ese monto (G. 1.200 millones) hemos incautado muchas evidencias que nos permitirá tener la verdad de lo que ocurre. Ese monto ya está bien trazado por la cantidad de operaciones que se realizaron", dijo a la 1330 AM. "Esta señorita también utilizó cajeros automáticos y otros lugares de donde extrajo dineros, pero la mayor cantidad se hizo a través de este punto de venta", he'i.
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