Lo más curioso es que el rodado fue encontrado horas más tarde en un punto de la ciudad, frente a un taller mecánico, a unas 8 cuadras más o menos de donde fue aprehendido el chofer. Tenía las llaves puestas y no estaba cerrada por lo que cualquier mortal se la podría haber llevado.
El fulano, quien intentó huir al ver a los policías, habría tirado en su raje “polvito” que tenía consigo, envuelto en una bolsita de hule, según comentó a Radio Suceso el Oficial Hugo Benítez, encargado de la seguridad de Guairá.
Una vez que lo agarraron, comenzaron las preguntas y el tipo identificó a la persona que se borró de la escena como una mujer quien sería una trabajadora de la salud. Ahora están detrás de los pasos de la misma.
Mientras, el arriero de 32 años quedó detenido y la ambulancia incautada, lo que, a su vez, significa que un hospital ahora se quedó sin uno de los bienes más importantes en su funcionamiento.

