Todo empezó cuando comenzó a sentir mal. Mareos, agitaciones, dolores de cabeza y otros síntomas la llevaron a consultar. Ahí le dijeron que su presión había subido mucho por lo que era necesario internarla. El cuadro era poco alentador sumado al riesgo que de por sí tenía ya la gestación.
Personal médico apuntó que este cuadro de presión alta terminó desencadenando un paro cardíaco, lo que terminó provocando su muerte. Los chiquitos que estaban esperando, por las semanas de gestación que llevaban, tampoco pudieron ser salvados.
La causa de muerte se va a determinar con una autopsia, pero presumen sería una preeclampsia severa.

