El medo The Sun de Inglaterra fue el encargado de hacer conocer la noticia sobre el despido de un oficial a cargo de un submarino nuclear de clase Vanguard -no se ha revelado el nombre-, una serie de embarcaciones conocidas por portar “las armas del fin del mundo”, es decir, misiles balísticos intercontinentales con cabezas nucleares que alcanzan de taquito los 11.000 kilómetros.
Según la publicación, este oficial recibió uno de los mayores honores británicos posibles, una medalla a la excelencia de la Orden del Imperio Británico, a raíz de tareas de alto secreto.
Sin embargo, nada de eso atajó que lo expulsen luego que se descubrirse que había grabado un vídeo de contenido sexual mientras estaba al cargo del referido submarino y, por tanto, de esas “armas del fin del mundo”. No solo grabó el vídeo, también se lo pasó a otro tripulante. Y acabó llegando a manos de los altos mandos.

