El joven, de 22 años, se fue a la casa de quien era su pareja para tantear qué onda. Sin embargo, solo recibió respuestas negativas y eso lo hizo enojar, lo que produjo una discusión. Alterado, se fue un momento y, al volver, se encontró que había un “nuevo” titular.
Ante esto, se retiró calladito y dejó que las horas de rabia se fueran acumulando. Es por eso que cuando los gallos comenzaron a cantar, el prójimo se fue en busca del “rival”. Al llegar a la casa de éste, ya que lo ubicaba perfectamente, no tuvo mejor idea que darle el “buen día” ¡incendiando su moto!
Obviamente que la parte que no pensó es que se iba a realizar una denuncia policial al respecto, por lo que ahora se quedó sin pareja, tiene que pagar una moto nueva y, encima, en cualquier momento se pone a hacer guampa.

