“Me apuntó con un arma de fuego en la cabeza y me dijo que él iba a hacer (preparar) la escena del crimen, porque él es licenciado en Criminalística, para que aparezca como que yo me he suicidado. Por eso yo tenía muchísimo temor hasta de hablar. No tenía ni amigas ni amigos”, comenzó diciendo en contacto con Gen. Dijo que cualquier cosa que ella decía en su defensa tenía como respuesta gritos o incluso golpes.
Mencionó igualmente que, en todo momento, él la controlaba y no dejaba que vaya a ninguna parte. “No podía ir a la peluquería ni al supermercado sola”, lamentó. Es más, afirmó que la última vez que había venido al país, en el 2022, se encontró que en la casa había dos personas, una mujer que es compueblana de quien en los papeles aún figura como su marido y un primo de éste quien “estuvo preso en Bolivia por narcotráfico y en Paraguay formó parte del robo de caudales que se hizo en ciudad del Este”.
En esa oportunidad, hubo una discusión “y él me agredió y yo caí por las escaleras. Por ese motivo quedé con muchas heridas y tuve que ir a consultar a Emergencias Médicas. Él fue tras mío y me rogó que no haga la denuncia, pero yo ya me había anotado para que se me atienda y eso tiene que estar también anotado”.
La mujer aseguró que el hombre, quien se desempeña en un alto cargo policial, fue noticia por estar involucrado en hechos relacionados a coimas e incluso a “rapiñar” encomiendas cuando se le negó dinero. “Él tiene en Ciudad del Este una denuncia hecha por ese pedido de coima del 2019 y fue sacado de un cargo que ocupaba por corrupción. Además hubo gente que pedía su salida y él sigue dentro de las fuerzas policiales. No sé quien será su padrino para que pueda esto ser así”, aseguró la mujer.
Y, hablando de dinero, aseguró que el hombre la obligaba a depositar sumas de dinero en una cuenta, que a esta altura rondaría los 3 mil millones, a los cuales ella no tiene acceso porque están a nombre de él, pero que cuenta con las pruebas suficientes como para demostrar que le pertenecen a ella.
En cuanto a las denuncias que respaldan todo lo que ella expone, hizo lo propio en el Ministerio de la Mujer en tanto que en el Juzgado de Paz de la Catedral, segundo turno, de nuestra capital, se está tramitando un juicio por violencia que cuenta además con el aval de lo oficiado por el actual Defensor Público, Osvado Prates Grassi.
Las partes fueron citadas a una audiencia de sustanciación que se realizó días atrás en esta causa, lo que la obligó a venir. Dijo que, para resguardo de su integridad, antes de pisar nuestro país solicitó custodia policial y desde ese momento comenzó a recibir amenazas. Hoy, dejando en claro que teme por su vida, solo espera que la Justicia haga su parte y esta persona pague las consecuencias de todo el daño que ella segura haber sufrido de su parte.

