Ojo: ella no mintió. Como había seguido al tipo sabía que le había dado al trago, por eso, cuando vio la oportunidad de descubrirlo, tenía un as bajo la manga para usarlo cuando fuera el instante exacto. Al momento en que se le hizo la prueba de alcohol, el tipo iba manejando el vehículo familiar. Dio ni más ni menos que 1,92 gramos de alcohol en sangre, lo que hizo que en seco se le apliquen sanciones tales como prohibición de manejar por un año más el proceso penal correspondiente.
La tarea no le fue tan difícil atendiendo a que donde viven, Ugarteche, en la provincia de Mendoza, en Argentina, no es de dimensiones muy extensas, por lo que todo salió como lo había calculado. Más allá de “vengarse con otro”, como harían algunas, la mujer encontró una manera rápida de actuar y castigar a quien le fue infiel.

