El hombre, de 35 años, iba al mando de un motocarro en Ciudad del Este, a al altura del Km. 5 del lado Acaray. Su móvil empezó a tomar velocidad y, lejos de poder frenarlo, impactó de lleno contra la muralla. Los golpes fueron terribles.
Alcanzó a pedir ayuda, pero las heridas que tenía hicieron que sea imposible hacer más nada por él. Cuando los voluntarios acudieron al sitio realizaron maniobras de reanimación sin éxito. Aún se siguen buscando respuestas a cómo fue posible que el vehículo se acelere de tal forma como para que sea tan violenta la colisión.

