Según el conductor del vehículo del SEME, la víctima conducía su moto de una manera por demás temeraria: en contramano y con las luces apagadas. Es por eso que fue imposible verlo y, mucho menos, esquivarlo. Es decir, según este testimonio, como que el finado hizo todo lo posible por encontrarse con la muerte y lo logró de una manera terrible, porque el impacto fue tremendo.
El hecho se dio a la altura del kilómetro 53 de la circunvalación de Caacupé, sobre la Ruta PY02 en el sentido que va a Ciudad del Este. Al conductor de la ambulancia se le hizo el ka’utest y dio negativo.

