Él también aseguró que desde el primer momento hubo química, que apenas le saludó ya supo que le gustaba. Y así ko es el amor. No tiene explicación, surge nomás.
Doña Gladys y Herminio son los protagonistas de esta historia. Mientras ella se rindió ante la caballerocidad del muchacho, este se dejó atrapar por la personalidad y el cariño de Gladys.
“Cuando le vi me enamoré. Le conocí cuando él estaba trabajando en un monte aquí en Pedro Juan Caballero”, contó ella a los medios.

