La fulana, de 27 años, se fue a la penitenciaria regional de Villarrica, como lo hizo tantas veces. Pero esta vuelta sería diferente. Es que cuando estaba por pasar por el control, se le soltó el redote. ¡Y ahí se le vio todito! Ojo, no es que se desnudó ni nada por el estilo. Es que, había sido, tenía escondido entre el pelo una bolsita con cocaína que quedó al descubierto.
La sustancia habría caído al piso por lo que los agentes penitenciarios demoraron a la mujer para convocar a la policía jurisdiccional. La misma fue trasladada hasta la comisaría segunda del barrio Santa Librada y puesta a disposición del Ministerio Público.

