En principio, Viviane solo quería reducirse los pechos y hacerse una lipo en el abdomen. Sin embargo, el médico la sedujo a realizarse más intervenciones con el “gancho” de un precio promocional que incluía descuentos.
De esa manera, ella se redujo los senos como quería pero la liposucción fue más allá del abdomen, abarcando también brazos, espalda y mentón. Luego, el cirujano colocó la grasa extraída en sus glúteos para lograr un aspecto prominente.
Todo esto se hizo en 8 horas. Pasado ese tiempo, ella regresó a su casa. A las pocas horas comenzó a sentirse mal. El marido aseguró que incluso vomitó sangre antes de ser internada de urgencia. Apenas aguantó cuatro días antes de entrar a cuidados intensivos.
“Cuando lo contacté (al cirujano) y le dije que estaba grave en la UTI, me dijo que iba a estar bien, que era solo cuestión de tiempo, que todo saldría bien y me tranquilizó”, recordó el hombre. La operación se realizó el 31 de agosto, el 4 de setiembre debió ser hospitalizada de urgencia y el 26 falleció.
Los medios locales buscaron el testimonio del cirujano, pero se negó a hacer comentarios a la prensa.

