Ahora, mediante la Ley N° 7354, que establece el horario oficial en la República del Paraguay, ya no se va a tocar más el reloj y por el resto de nuestra existencia seguiremos con la hora actual que entró en vigencia el primer domingo de octubre. Claro, a no ser que en el próximo gobiernos busquen armar guyryry con todo lo que hizo este y… sabés luego.
La “contra” que se le buscó a este horario es que amanece mucho más tarde en algunos días del invierno, lo que hace que, por ejemplo, en las escuelas se entre en el turno mañana totalmente a oscuras, que es lo mismo que, con el horario anterior, pasaba con aquellos alumnos que acudían al turno tarde que salen en penumbras.
Sin embargo, a favor, quienes trabajan argumentan que esto les da más seguridad de llegar a sus casas aún con la luz del sol, lo que se traduce en tranquilidad.

