Por motivos que aún faltan determinar, el vehículo sufrió fallos mecánicos que hicieron sea imposible detenerlo. A semanas nada más de aquel triste episodio que costó tantas vidas cuando cuando un camionero no tomó la misma decisión, el chofer del micro apuntó derechito a la rampa y logró frenar la unidad.
Dentro venían unos 35 pasajeros que, ante la voz de “¡cháke!” se agarraron bien fuerte de sus asientos. Ni bien frenó por completo el bus, todos se bajaron sin presentar golpes.
CAMIÓN
Dato no menor es que un camión que venía con carga también usó la rampa de frenado unas horas antes para evitar otro accidente.

