En el Sur del país, una de las ciudades que más sintió los embates de los fuertes vientos fue Carlos Antonio López, donde varias casas terminaron destechadas y una partida de árboles hicieron cuerpo a tierra. Lo curioso del fenómeno es que “pegó” más fuerte en la zona hacia donde se encuentra la costa que da al Río Paraná.
En la fecha, la cosa se trasladó al departamento de Caaguazú, que vivió además de los fuertes vientos y las lluvias una granizada de aquellas que afectó enormemente a los cultivos. Repatriación fue una de las poblaciones más afectadas al respecto.

