La investigación demostró una sobrefacturación en la compra de “agua tónica” y otros insumos, con un perjuicio patrimonial de G. 359.700.000, dinero transferido a una empresa privada y utilizado para cubrir una deuda de José Acosta Perdomo, marido de Patricia, quien también ligó una condena de 3 años y nueve meses de cárcel ratificada por el Tribunal de Apelación en lo Penal.
No se descarta una nueva apelación ante la Corte Suprema de Justicia, pero la tendencia está marcada.

