Todo pasó ya cerca de la medianoche de ese sábado a la altura de Caaguazú. Hasta donde se sabe, los criminales arrojaron clavos miguelito para anular a la patrullera. Ahí, a punta de armas largas, se apoderaron del móvil y lo dejaron abandonado a más o menos un kilómetro y medio de donde todo pasó.
Del camión se llevaron un montón de mercaderías consistente en teléfonos y productos de electrónica. Casi dos horas después que todo pasó, encontraron al vehículo abandonado en un camino vecinal de la Colonia Sommerfeld, con parte de la carga. También estaba un auto con el que se movilizaba parte de la gavilla que fue denunciado como robado el pasado mes de setiembre en Itapúa.
Las pocas mercaderías sobrantes fueron remitidas a al Ministerio Público, mientras que la patrullera fue llevada de regreso a la comisaría.

