En medio de la balacera, que despertó a casi todos, los uniformados lograron rescatar sano y salvo al empresario argentino a la vez que pudieron detener a dos de los bandidos.
Los otros dos salieron rajando como pudieron y hasta dejaron el vehículo en el que llegaron para cometer el crimen. Por de pronto, se sabe que los dos que cayeron son de Ciudad del Este.

