Esta tremenda situación comenzó en la casa de familia. La hermanita, de dos años, le dio al chiquito un grano de choclo porque le “iba a dar de come”, pero se le quedó atorada en la garganta, haciendo que no pueda respirar. La madre, al darse cuenta, salió a toda bala rumbo al cuartel de bomberos de Yguazú, en Alto Paraná, donde todo pasó.
Al llegar al lugar, las imágenes de las cámaras de seguridad fueron las principales testigos del accionar del capitán mayor Daniel Gómez, quien agarró al pequeño, lo puso boca abajo y aplicó la llamada maniobra Heimlich.
“La verdad que ver a un bebé así es algo fuerte... es algo qye choca. No hay palabras para definir esa emoción. No sé si es miedo, pánico... De todo un poco yo sentía pero no debía transmitir eso a la madre y a los aspirantes de bomberos que estaban alrededor mío. Según la mamá, el bebé estaba en compañía de su hermana y al parecer le dio una semilla con la intención de darle de comer”, detalló el capitán en entrevista con C9N.
Luego de unos segundos, el bebé expulsó una semilla de maíz. “Es la primera vez que atiendo a un bebé en este tipo de situación. La madre estaba muy desesperada, estaba congelada en ese momento”, finalizó.

