Como en esa zona los “hijos de Dios” no estaban aportando lo que se esperaba, entonces algunas personas decidieron que era momento de trasladar el “templo” a otro lugar donde se pudiera recaudar mejor.
Esto hizo que se manifieste “el demoño” en algunos de ellos, en especial una mujer que realmente parecía “poseída”, pero por la ira y el descontrol. En el enfrentamiento terminaron a los golpes, incluso, con martillo, lo que dejó algunos heridos de consideración.

