En el lugar, una familia fue mantenida como rehén a punta de arma de fuego por parte de los delincuentes y maniatados. Los mismos se llevaron unos 25 millones en guaraníes.
La Policía Militar de Ponta Porã, que está investigando el caso, no descarta que el mismo haya sido baleado por sus propios secuaces, atendiendo a que en el lugar donde se dio el atraco no había gente armada.
El paraguayo fue encontrado por integrantes del Cuerpo de Bomberos ante un llamado de alerta. Cerca suyo había un revólver calibre 357, que se cree fue utilizado durante el asalto.

