Una camioneta que venía a una velocidad considerable se topó con un montículo de arena a unos metros de donde se encuentran unos baches y el conductor terminó perdiendo el control del rodado, yendo a parar por la muralla de una casa. Por fortuna, más allá de unos cuántos golpes, la cosa no pasó a mayores. De milagro no pasó algo peor.
Esta situación se suma a la de tantas fallas mecánicas a las que están expuestos los vehículos que se ven obligados a tener que transitar por las calles de un municipio que, posiblemente, sea el de la red vial en el estado más deplorable de Central.

