El hombre, quien actualmente tiene 52, está siendo investigado por las autoridades yanquis por cargos como conspiración electrónica para defraudar, lavado de dinero electrónico y fraude electrónico. ¿El motivo? Supuestamente, para que sus canciones sean “furor”, se valió de funciones que automatizan las reproducciones, desde un sin fin de perfiles, para así “inflar” los números de visitas reales.
Al tener más de 600 mil reproducciones cada una de las creaciones, el dinero que le llegaba por regalías era un montón, al punto de lograr juntar 10 millones de dólares. Otro de los puntos que están investigando es si las músicas que él sube a las plataformas son realmente craneadas por él o son 100% producto de la inteligencia artificial.

