En este caso, la agente fiscal Rosa Heinroth, quien lleva adelante la investigación, tiene como la hipótesis más fuerte que todo habría ocurrido en torno a una deuda de dinero. A partir de ahí, una persona habría ofrecido 500 mil guaracas a los autores materiales.
El sindicado como autor y su cómplice habrían pautado un encuentro con la víctima. Una vez que ella se presenta en el lugar al que fue convocada, en este caso una pequeña vivienda, la recibe una de las personas sindicadas por el crimen. Al toque le meten un puñetazo y eso habría provocado que ella se caiga y se golpee fuerte la cabeza contra la cabecera de la cama.
Allí se lanzan sobre la mujer y uno de los detenidos la estrangula. En ese momento, se debate qué hacer con el cuerpo. Quien encargó dijo que iba a pagar una vez que se deshicieran del cuerpo. Entonces decidieron envolverlo en una sábana y arrojarlo en el lugar donde fue encontrado. Le sacaron la ropa de cama con la que la habían envuelto y procedieron a quemarla.

