“Los menores detenidos formarían parte de un grupo criminal donde les ponen condiciones para pertenecer a esta pandilla. Deben tener cierto tipo de conductas como un bautismo o iniciación”, dijo la agente fiscal Laura Romero al respecto.
Se cree que el peque, junto con otro menor de 17 años, habrían sido sometidos a este “ritual” de robo y muerte para ser aceptados dentro del grupo criminal al cual, hasta el momento, no se lo tiene bien definido.
La zona en la que fue hallado el vehículo es considerada como de fuerte presencia de grupos relacionados al tráfico de drogas, por lo que es otra puerta más que se abre en la investigación de este crimen que comienza a encontrar respuestas.

